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Un hombre llamado Guillermo Mercado



Por Alfredo GonzĂĄlez


Uno de los polĂ­ticos nuestros que no fue un improvisado fue el licenciado Guillermo Romero.


OcupĂł diversos cargos en la funciĂłn pĂșblica, tales como: agente  del ministerio pĂșblico, juez de primera instancia, por dos ocasiones presidente del H. Tribunal Superior de Justicia, Secretario de Desarrollo y Secretario General de Gobierno. Una vivida experiencia para llegar a la gubernatura del estado.


Pero antes, se desempeñó como síndico municipal y ante la ausencia física fatal del titular se desempeñó simultåneamente como Director de Seguridad de Trånsito en el otrora Territorio sur donde entregó buenas cuentas.


No es precisamente un oportunista a al quien entregĂł la estafeta, nos referimos al señor Narciso AgĂșndes Montaño quien deseaba que accediera al poder a un salvadoreño nombrĂĄndolo secretario general de Gobierno, una de las primeras bofetadas que recibiĂł este pueblo.


Guillermo se desenvolviĂł profundamente al amparo de las premisas juaristas que se define la justicia como lo hizo el prĂ­ncipe de los patricios mexicanos, sabedor Guillermo Mercado que la axiologĂ­a o valor absoluto del Derecho es la Justicia.


No hablamos de un semidios o de que si hubiera creĂ­do hecho a mano, es un ser humano como aquel , como el suscrito. Como el del mĂĄs allĂĄ. Expuesto a los yerros en el sendero donde se tropieza y queda tirado como un despojo sin ninguna productividad social, porque la mayor gloria de una persona que se tropieza en la vida es levantarse y proseguir el camino con los ojos viendo al sol.


Por eso las cuchufletas producidas por una turbamulta escondida en el anonimato en su Ășltimo informe, no respetaron un acto Republicano, pero al tiempo, puso a cada quien en su lugar. Guillermo ContinuĂł la premisa de Zapata: nadĂł como un pez, y saliendo de las aguas turbulentas retomĂł el vuelo como las ĂĄguilas donde no lo alcanzaron las ofensas ni los intentos de minimizarlo, y lincharlo socialmente. Hoy esos mismos estĂĄn en graves aprietos porque, porque la maldad no puede ser permanente y el karma o el ser superior tarde o temprano cobra.  El filĂłsofo oriental decĂ­a: “con los buenos serĂ© bueno y con los malos serĂ© justo porque no hay peor error de dejar en la impunidad  a los malvados”. Hoy esas gentes con montañas de dinero no logran salir del pantano del engaño, de la traiciĂłn, y hasta unirse a  desencuadernar  la Carta Federal. Hoy sin la patente del PT no sĂ© quĂ© pueda ofrecer. Aparte de que una o dos familias sudcalifornianas tienen un pendientes  asuntos que arreglar con Ă©l y en su momento diremos lo que nos corresponde a nosotros.


La  burocracia sudcaliforniana algo le debe a Guillermo Mercado porque en una acciĂłn integral de Socorro DĂ­as y SĂĄnchez Corbala a las que habĂ­a conocido en el senado y al lĂ­der estatal de los burĂłcratas presentaron al presidente en ese entonces y al secretario de hacienda la peticiĂłn.


TocĂł al Ingeniero Subsecretario de Desarrollo durante su mandato concluir la obra de la presa de san LĂĄzaro en Los Cabos. PlanteĂł ante Patrimonio Nacional la tutela del gobierno de los cinco polĂ­gonos del cerro de la calavera, el mogote, construyĂł la pista de aterrizaje y gobernĂł con sencillez y con firmeza.


Uno de estos especĂ­menes siendo presidente municipal le solicito le donara el polĂ­gono nĂșmero uno del Cerro de la Calavera para aumentar la hacienda municipal.


Cuando llegĂł a la gobernatura y esto hay que decirlo, con una votaciĂłn irrefutable cometiĂł el grave error de perseguir con nomina en mano todos aquellos que fueran Priistas se oĂ­a la voz: “para afuera”. Preguntamos: ¿QuĂ© paso con esos polĂ­gonos del cerro de la calavera?  Hoy se levantan residencias que tienen vista al mar donde hay hoteles de cinco estrellas. Es hora de hablar como dijo Julio Scherer, tambiĂ©n se fracciono  el mogote donde hay un hotel ¿QuiĂ©n es el dueño? SolicitĂł permiso al Congreso local para vender un aviĂłn llamado El bonito pero jamĂĄs dio cuentas a ese congreso, el destino que tuvo ese dinero.


Esta es la gran diferencia entre quien gobierna con la ley en la mano y en los que se convierten en caciques de pueblo y en donde uno de ellos pretende,  el peorcito  de los dos, actuar como un Hitler chiquito mientras que Adolfo Hitler soñaba con el reinado de los mil años este fue el  menos ambicioso, el reinado de los quinientos años pretende inmiscuirse a travĂ©s de un hijo diputado local en las acciones edilicias del maestro Oscar Legss y asĂ­ seguir por muchos años mangoneando el poder detrĂĄs del trono. Algo me recuerda a nivel nacional todo esto.


Guillermo en todo momento guardĂł compostura aĂșn cuando todos sabĂ­amos que habĂ­a sido traicionado por gente cercana dando a conocer documentos que son del manejo privado aunque no infamante, de un bien adquirido con los esfuerzos de años de servicio.


Esta es una historia que se rubrica con la advertencia de un LeĂłn que pudo haber sido noble con su propia gente: ¡Te gua chinga!, debo ser sincero, jamĂĄs recibĂ­ una amenaza pero si cerrĂł todas las puertas para que nadie ni siquiera un ex gobernador del calibre de Ángel Cesar Mendoza fuera la llave que nos abrieran la puerta como una especie de coadyuvante sin cĂĄtedra del rescate de alumnos que dejaban  la universidad, eran los años tristemente miserable Alberto Vale donde se hizo lo que nunca se ha hecho una universidad, se violo la autonomĂ­a y esperaron que terminara su periodo en rectorĂ­a para que tomara posesiĂłn como Secretario de Desarrollo, esos desacatos se cometĂ­an pero el karma dio la vuelta y tambiĂ©n se le ajustaron las cuentas y vamos a decir lo que paso que mucho me ha extrañado la conversaciĂłn pendiente quien tenĂ­a con el rector al que estimo y respeto  Dante Salgado, un hombre extraordinario que le encargĂł una posibilidad de publicitar las situaciones y trabajar honradamente y hasta la fecha el silencio ha sido la respuesta, aun asĂ­ lo sigo considerando mi amigo.


Todos estos detalles tuvimos que sortear con este tipo de gentes Guillermo Mercado y repito, decĂ­a Sigmund Freud que todos los seres humanos somos vulnerables, nadie puede permanecer en una caja de cristal porque tienen que ir al escenario donde estĂĄn los problemas y si alguien por alguna circunstancia no estĂĄ de acuerdo con ella debe decirla de frente y es posible que se encuentren los juicios que favorezcan a una y otra parte.


AlgĂșn dĂ­a escribĂ­ sobre el psicoanĂĄlisis y recibĂ­ la llamada de Guillermo para decirme eso precisamente que todos los seres humanos tenemos vulnerabilidad peor hay tiempos y circunstancias.


Unas horas despuĂ©s me llegĂł un libro cuyo autor es Freud, el padre del psicoanĂĄlisis, se titula: “Cirujano de Almas”.


Mercado Romero se entregĂł a este pueblo, lo hizo bien despuĂ©s de tres dĂ©cadas sigue confiando en la ciudadanĂ­a, sigue en contacto con la gente, se le observa en los comercios donde se vende barato, se desplaza en short, en pants, formalmente, pertenece a un grupo de diversos credos que se llama Reflexiones donde se aprende o se empeña de quienes enviamos un saludo cordial. Esto es lo menos que podemos hacer por un gobernante que supo sacar  la casta y si en algo se permite emplear la disciplina la premisa coloquial,  mucho se parece a un ex boxeador llamado rocky marciano, cuando subĂ­a al cuadrilĂĄtero recibĂ­a y recibĂ­a y concluĂ­a la pelea con su cara casi desfigurada, el pĂșgil no perdĂ­a la compostura y bastaba un solo golpe para dejar fuera de combate al antagonista.


Pone de cuerpo entero al peorcito de los dos mencionados, y quĂ© un familiar aparece con una tienda monumental en Cabo San Lucas  vendiendo zapato deportivo para hombres y para mujer. ¿CĂłmo le hizo?


Finalmente es lo que modestamente no hemos olvidado sus viejos colaboradores se ven en la necesidad por lealtad de hablar las verdades.


La frase de este dĂ­a es: “Águila pues”.


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