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A SEGUIR JALANDO QUE SE OCUPA: Oscar Leggs Castro



Por: Armando León Lezama 


Será la historia quien devele con más certeza que se informa en el papel, ante el cabildo, ante el congreso local, y ante una población creciente, dinámica y trabajadora, que le da tarea a delegados municipales, administradores del erario público, políticos, legisladores y gobernador.


Lo ocurrido el 10 de noviembre de 2023, en la plaza León Cota Collins, en Los Cabos, en la parte sur de la hermosa Sudcalifornia, es el rito público de informar a voz propia, ante el micrófono, lo realizado en un año de labor, del presidente municipal en turno.


De 2021 a 2024, ha tocado el turno a un personaje gana encuestas, a un ciudadano venido de la cultura del esfuerzo:


Desde sus tiempos de estudiante recorriendo kilómetros a pie o en un "aventón" de un vehículo de motor al paso del camino, para llegar y regresar de la escuela, hasta pasar por el ejercicio de profesor normalista, dispuesto, no solamente a dar clases entre cuatro paredes; sino a ser participativo con las comunidades en derredor de la escuela, aportando guía para dar certidumbre a la tierra de ejidos y otros beneficios a la población donde convivió.

Ya luego la vida le abrió camino en los andares de la política - electoral.


Lo mismo que como estudiante y profesor en ejercicio de apostolado, ya como político, es un ser humano de primera línea, echado para adelante, trabajador desde antes de la salida del sol, hasta horas después de la llegada de la noche.


Como presidente del ayuntamiento de Los Cabos Baja California Sur, lleva su segundo año de labores.


Hacia el tercer año de la administración de los bienes de los habitantes cabeños, el reto de seguir avanzando, obliga a recomponer a su equipo de colaboradores o en su contraparte, disponer de una convocatoria de hombres y mujeres de todos los saberes y conocimientos, para no solamente redoblar el paso; sino, volver a empezar con nuevos bríos, con mirada más profunda en el presente y en el porvenir.


No basta el chambismo. No basta el entusiasmo. No bastan los aplausos de la simpatía ganada por representados. No es necesaria la adulación de sus cercanos colaboradores.


Hagan lo que hagan el tiempo pasa y lo mismo manda al basurero de la historia lo que haya que mandar; que pone en sitio de honor lo que merece ser reconocido.


Se cumplió con la parte legal. 


Más es necesario, volver a la salida de lo que debe ser un nuevo reto: Cerrar con honor y reconocimiento público un trienio de gobierno municipal, en vez de seguir sin medir errores, omisiones y hacer una purga de colaboradores que estorban y no aportan más que graciosos momentos, que no ayudan a la gran misión de bien gobernar.


Que no debe ser a manera de soy gobierno y hago lo que quiero. ¡No!


Por el contrario, llenar muchos vacíos de legitimidad, mandar obedeciendo, apoyarse en quienes desde la academia, la ciencia, la tecnología, el campo, la pesca, la industria de la transformación, de la construcción, el turismo...están por lograr en el país mexicano, Estados, municipios, ciudades y zonas rurales, modos distintos y mejores de ejercer la tarea de administrar, de llevar a mejores condiciones de vida a los miles, miles y miles de habitantes.


Se gobierna con ganas en el municipio de Los Cabos; pero la meta exige renovarse, al menos anualmente, en lo interno para profundizar y mirar más lejos y más alto, para no únicamente, en la figuración, el anhelo, el manejo del poder, se concluyan tres años.


El nuevo México, el nuevo municipio de Los Cabos, debe tener más conciencia de lo que en verdad piensa y siente el pueblo.


Tiene que escuchar desde dentro el sentir no de las direcciones y jefaturas, más bien del pueblo trabajador.


De los de abajo, de los que honorablemente se desempeñan en sus tareas y saben no nada más los males de las instituciones y corporaciones; tienen soluciones desde sencillas hasta de gran calado para ayudar a bien gobernar, a poner los pies en la tierra para caminar todos parejos y no en escenarios confusos y difusos por escuchar a quienes desde cargos de mando, nada más piensan en el salario e ir matando el tiempo.


Oscar Leggs Castro, es un ciudadano con espolones, que debe creer menos en su equipo de colaboradores y apoyarse como ya dije, en ciudadanía bien intencionada que no aspira cargos, bienes o reconocimientos.


Solo tendrían por bien atendidos ser escuchados.


No se gobierna para pasar una temporada en las mieles de los gobiernos o poderes públicos.


Al menos - en teoría - no de quienes están en las filas de la primer insurgencia mexicana, desde antes y después del año 2018.


Una revuelta electoral pacífica por la vía del voto constitucional.


El profesor y presidente del ayuntamiento de Los Cabos  2021 - 2024, merece seguir de 2024 - a 2027.


Pero no con la misma películas de los dos años de lo ya hecho.


Deberá renovarse, estudiar, analizar, abrir mesas sociales para airear lo realizado y volver a empezar con metas definidas, venidas de la población de carne, sangre y huesos, de cada lugar.


El nuevo gobierno en toda la República de Estados Unidos Mexicanos, no debe ser a la antigüita, ejerciendo la democracia representativa.


La construcción del México nuevo, debe nutrirse de la democracia participativa. No de simulación y discursos.


Deben ser escuchados y obedecidos.


De esa manera el avance es empezar a caminar juntos, de modo que los éxitos, errores, omisiones y derrotas sean de toda una población y no de grupos  que secuestren el ejercicio de llevar a mejores tiempos, realidades y condiciones de vida a habitantes que van entre los pocos que mucho tienen y los muchos que tanto ocupan.


Encontrar el punto de equilibrio es el reto.


Para ello, Don Oscar Leggs Castro, llegó la hora de ser líder de nuevo tipo, de avanzada. Haciéndo de Los Cabos, entre todos los habitantes, el nuevo gobierno.


Primero para hacer un tercer año de encuentro auténtico con sus representados: Ellos hablen. Usted apunte.


Ellos proponen, usted, en el mismo sentido mejora las propuestas, aprendiendo de la academia, ciencia... donde hay muchos humanos dispuestos a apoyarlo.


Y en los terrenos de la muchedumbre, ejercer la asamblea, la encuesta, el espíritu democrático.


Rompa la búrbuja de quienes le dan el sí en todo.


La lealtad no es lambisconería ni hipocresía.


Va bien, la vida política del presidencialismo 2018 - 2024 le exige ir excelente.


Sea punta de lanza; no cola de cometa.


Usted puede y debe.


Su gobierno no sean los pocos que le rodean dulzonamente; sino todos y cada uno de los habitantes del municipio de Los Cabos.


Incluida la oposición y el fuego amigo.


El reto será demostrar que Oscar Leggs Castro, las puede.


Y como dice usted A SEGUIR JALANDO, QUE SE OCUPA.


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